David & Mónica
Se casaron en Cartagena, en una iglesia de altar dorado y flores blancas hasta el techo. Ella se arregló en casa, entre la familia y el ruido de siempre, y entró con un velo que le pasaba de la cintura. Él la esperó mirando la puerta. Después vino la sesión, la única media hora del día que fue de ellos dos, y una fiesta que se estiró hasta que ya nadie preguntaba la hora.
Preparación
La casa antes de que amanezca: el vestido colgado, las manos de la mamá, los nervios que todavía nadie confiesa.
Decoración
El salón todavía en silencio, cuando todo está puesto y aún no ha llegado nadie.
Iglesia
El pasillo, la mirada de él cuando se voltea, y el momento en que se acaba la espera.
Sesión
Los dos por fin solos, lejos del ruido, durante la única media hora del día que es de ellos.
Fiesta
Hasta que se apagó la música y la última mesa se negó a irse.